sábado, 28 de julio de 2012

Next morning...

- Espera, a ver si lo he entendido... ¡¿has tenido un sueño porno con Danny como protagonista?! -Lu no podía creer las palabras de su amiga.
-Técnicamente no fue un sueño porno, no hicimos nada... -contestó Luna completamente colorada.
-Es verdad, no hiciste nada con él porque te dejaste la ventana abierta y te despertaste por la luz... eso solo te pasa a ti.
Luna levantó la vista del portátil y le lanzó a su amiga su mejor mirada asesina. Había llamado a Lu en cuanto salió de casa para ir a la tienda y la había despertado. Después de varios gruñidos por parte de esta había conseguido sacarla de la cama. Así que, tras esperarla lo que a Luna le pareció una eternidad, allí estaba su amiga, sentada encima del mostrador comiendose una caña de chocolate.
- Lu, estas llenando la tienda de migas - le regañó Luna.
-Eso es culpa tuya por despertarme a unas inhumanas nueve y media de la mañana y decirme que viniese lo más rápido posible - Lu le respondió con una sonrisa.
- ¿Y por qué es culpa mía?
- ¡No me diste tiempo a desayunar! - respondió su amiga como si fuese los más obvio del universo.
Luna puso los ojos en blanco y volvió a concentrarse en su portátil.
- Bueno volviendo al tema del sueño... -empezó Lu.
-Deja el sueño tranquilo, que el pobre sueño no te ha hecho nada. - la cortó Luna.
- Ya, y a ti tampoco, por eso estás de tan buen humor esta mañana... -contestó Lu, sarcástica.
Luna volvió a lanzarle una mirada asesina.
- ¿Quién no está de buen humor esta mañana? - ambas levantaron la cabeza para descubrir a Danny aproximandose a ellas. Luna se quedó blanca y Lu soltó una de sus sonoras carcajadas, su risa era realmente escandalosa.
- Aquí la señorita Luna, que ha tenido un agradable sueño y se he enfadado porque se ha despertado. - contestó Lu por Luna, que estaba más roja que un tomate.
- ¿Por un sueño? - preguntó Danny entre confuso y divertido.
- Y menudo sueño... - con cada comentario de Lu, Luna se hundía más en su asiento- Bueno Luna, me voy ahora que te veo bien acompañada.
Y sin decir una palabra más, Lu saltó del mostrador y se dirigió a la puerta, antes de abrirla se dio la vuelta y le guiñó un ojo a su amiga deseandole buena suerte, se despidió de ambos con la mano y finalmente se marchó dejandolos solos.
- Yo la mato... -murmuró Luna. Danny no pudo evitar una sonrisa.
-Bueno, ¿no me vas a contar de que iba ese maravilloso y perfecto sueño? -preguntó él con una sonrisa encantadora.
- Tampoco era para tanto ,un sueño normal como otro cualquiera,  lo que pasa es que es una exagerada... -Luna intentó quitarle importancia- además está loca, yo no le haría mucho caso...