miércoles, 20 de julio de 2011

Historias dignas de contar...

Amores de verano, como digo yo, siempre son historias dignas de contar...

Rumores locales comentan que la pequeña Estef ha vuelto para pasar el verano con su primo... y el pobre Nate no sabe lo que se le viene encima.
Se dice que nuestro Danny anda detrás de la chica que trabaja en la tienda de música del pueblo, una chica que usa converse amarillas y sonrisa de ojos marrones.
Cat, Cat, Cat, ¿dónde te metes? Se la vio entrar en casa de su amigo para llevarle una pizza y no se la ha visto salir... ¡Ay, Ben! Devuelvenosla por favor ;)
Nuestra querida Elena se pasa el día en la costa... Brian, espero que la vigiles bien, porque es de las que se ponen como un tomate cuando les da el sol.
Allïe y Josh se pasan el verano viendo peliculas... claro que los romances a la luz del proyector del cine de verano siempre son más divertidos...
Y por ultimo tenemos a nuestra chica del lago... Se rumorea que nuestra Lu se ha mudado al lago, quizá no literalmente, pero su alma se ha quedado allí anclanda. ¿Serán los buenos recuerdos de una graduación a la que no pudo ir? En cualquier caso ella nos podría explicar el por qué del corazón arañado en el tronco del roble bajo el cual siempre pone su mochila...
Pero queda mucho verano, y por supuesto queda espacio para todos en este lugar. Quedan muchas historias por contar. Estate atent@, tu nombre podría aparecer por aquí cualquier día de estos...

domingo, 10 de julio de 2011

La chica de la maleta verde

La chica de la maleta verde recorría con la mirada el aeropuerto buscando alguien que la esperase. Se sorprendió al ver a un par de chicos a los que reconoció al instante. Su primo Danny había crecido considerablemente desde la ultima vez que lo vio, el pelo negro le caía por la frente y casi le tapaba los ojos, de un azul cristalino y le daba un aire de vieja gloria del rock que termina su carrera tocando en bares de mala muerte. Pero a Danny le quedaba bien. Al lado de su primo, otro chico la observaba con detenimiento. Se sorprendió al reconocer a Nate, con su pelo castaño claro de punta y sus ojos color ámbar. Cada verano que pasaba en casa de Danny era igual que el anterior, un mes escuchando a su primo y a Nate tocar en el sótano, un mes leyendo, un mes extrañando a sus amigos, un mes escuchando a la mitad de las chicas de allí que conocía diciéndole la suerte que tenia por pasar cada verano con ellos dos... Pero supo que ese verano sería diferente al ver que los chicos en vez de hacerle una señal para que los siguiera, como hacían año tras año desde que ella recordaba, la abrazaron hasta que ella se puso colorada, puesto que no estaba acostumbrada. Siguió sonriendo y totalmente colorada hasta que llegaron a casa y subió a su habitación para deshacer la maleta. Sacó la carta que Danny le había escrito un par de meses antes, prenguntandole si quería volver a pasar el verano con ellos. La leyó varias veces, parándose en una frase:
''Si decides volver otro verano, te prometo que no será como los otros. Aunque comprendo que no quieras, danos otra oportunidad...''