sábado, 19 de marzo de 2011

Viernes

Como cada viernes estoy nadando en el lago. Como cada viernes clavo la vista en la orilla del lago, impaciente por encontrar lo que siempre está allí. Como cada viernes, al levantar la mirada, le veo en la orilla, y sonrío. Como cada viernes me dirijo a la orilla impaciente. Se levanta de mi toalla para tenderme la suya, y me abraza con ella, alargando el contacto hasta el último momento, como cada viernes. Como cada vez que le veo, sonrío estúpidamente sin saber bien por qué. Nos sentamos en la toalla y empezamos a hablar. Se tumba, y se duerme mirando las nubes. Sonríe. Yo alargo la mano hasta la mochila y saco mi libro, el que me regaló él. Cuando se despierta me observa leer hasta que yo levanto la mirada del libro y le descubro mirándome. Dice que mientras leo es cuando más serena parezco, aunque por dentro me esté dando uno de mis ataques histéricos que tanta gracia le hacen.
Como cada viernes, me río de sus bromas, le doy un golpe en el hombro y saco de mi mochila un bocadillo, que nos comemos entre los dos...

2 comentarios:

  1. rutinas.. ¿Quién dijo que fueran tan malas? xD

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  2. Yo quiero viernes asii!!!!!!!!!!!!!!!!!!
    Por favor!!!!!

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Grita, canta, susurra, habla de la forma que mas te apetezca, lo importante es que hables ;)